Cuando todo permanece estable y lineal, sin movimiento, entonces no hay avance ni cambio
No es que tú lo decidas o lo quieras, que en verdad así es, pero es que más allá y además vamos en un mismo barco, habitamos una misma tierra sagrada que está cambiando, una manera de ser que está evolucionando y avanzando, hacia formas más divinizadas dentro de cada uno de nosotros
No es un cambio de afuera, es un cambio interno y profundo, en donde creencias arraigadas han de salir y ser cambiadas por nuevas formas de ver y sentir, de saber y hacer, de ser…
No es algo que pueda hacerse aprendiendo en libros, estudiando, o leyendo mucho, sólo puede hacerse escuchando la parte más profunda de ti mismo, que habita en ti, y que está conectada con todo, tu corazón sagrado y tu alma
Mientras todo está en movimiento, tú puedes sentir tambaleos adentro de ti, porque todo lo que conoces se aleja, o las formas de hacer que utilizabas ya no te sirven, o no puedes tomar el control de ninguna situación, y todo se mueve adentro de ti, y es entonces que te esfuerzas por encontrar tu centro, ese lugar desde el que puedes soportar todo, desde el que puedes tener una comprensión más profunda de todo y desde el que haces elecciones a cada instante mientras la vida pareciera que pasa ante ti a toda velocidad sin darte tregua para descansar
Pero estás cambiando, y sucede de ese modo porque de otro lo que ha de moverse y cambiarse en tu interior no podría hacerlo
Por eso, en los momentos de cambio y movimiento intenso, la palabra clave es confiar, dar lo mejor, buscar lo mejor de ti mismo, “sobrevivir” a la situación íntegro, y no tienes ya más energía que la de confiar
Cuando todo pasa, entonces aprecias los cambios adentro de ti y ves que maneras de ser muy arraigadas han desaparecido, ya no eres como eras, ya no eres el que eras, ahora eres más, porque has recuperado una parte más de ti mismo que habías olvidado
Las situaciones puede parecer que se repitan a veces, pero en verdad nada es igual dos veces, todo cambia, siempre es distinto, y el sentimiento de que la situación se repite te lleva a sanar en tu interior momentos profundos que puedan haber hecho mella en tu corazón, heridas en tu alma…, y haber limitado tu expresión de ser tú mismo ahora…
No hay tiempos ya para el control, ni para entender, estudiar o informarse y entretener la mente, porque es el corazón el que necesita ocuparse todo el tiempo, y con ello la apertura hacia portales superiores de ti mismo conducen a un entendimiento de conciencia, de sabiduría verdadera, no de entretenimiento mental
Sabiduría tuya, propia, entendimiento profundo que nacerá de lo profundo de ti, con lo que tus preguntas hallarán sus respuestas, adentro, en lo profundo de ti, desde tu propio ser, desde tu propio interior
Y te recuperarás a ti mismo y recordarás que eres más de lo que creías, y eso no incluye el equipaje de aquello que creíste ser durante tanto tiempo, ya que ello te ha limitado a ser la expresión real y verdadera de la grandeza de ti mismo viviendo, existiendo, siendo, en una tierra sagrada, en un mundo que tiene muchos mundos dentro de él, con posibilidades infinitas, que se está moviendo continuamente dentro de sí mismo en expansión ilimitada hacia su mayor grandeza, hacia su expresión divina, en donde todo es perfecto
Y esa expresión existe ya desde siempre en todo y en todos, había sido olvidada y se está recordando
Como un amnésico recordando que tiene una vida, así, en ese aparente sufrimiento puede sentirse un mundo que está recordando, a base de desgarros de las capas que no son verdad, la grandeza de sí mismo, la más pura y grande divinidad y verdad en un universo nuevo y completo