Día fuera del tiempo en un tiempo más allá de todo tiempo conocido
Por fin…, se siente silencio, reposo, después de una larga e intensa agitación colectiva interna y en muchos niveles, hay ese momento de reposo, en donde cada cosa se detiene y se ubica en un nuevo lugar, pero lo más importante es ese reposo, el descanso, en momentos tan intensos y preñados, ojalá dure un buen rato…(seguro el necesario y perfecto), que te permite ver los nuevos elementos, cómo están las cosas ahora…
Y quiero compartirles un pedacito de uno de los capítulos del libro “De los Himalayas al Iztaccíhuatl, la mujer dormida dio a luz”:
“Y pasada la primera noche, amaneció el primer día en India, en Delhi. Un día intenso como lo serían a partir de aquel momento todos los días restantes. Desayunamos y nos fuimos a ver la ciudad. Nuestra primera visita fue al templo del Loto, de la comunidad Bahai. Un lugar precioso, de una belleza austera pero radiante, algo así como perfecto.
A la entrada nos avisaron de que en su interior no estaba permitido hablar ni emitir sonido alguno. Uno no piensa en aquel momento lo impactante que puede ser entrar en un lugar como ese permaneciendo en el más absoluto silencio, rodeado de gente que permanece al igual que tú en el más absoluto silencio.
Lo curioso es que después de todo el viaje, sentía a mi mente más “revolucionada” de lo normal. Tal vez por los cambios, por el movimiento en sí, por los temores escondidos hacia lo desconocido… quién sabe. Lo cierto es que descubrí de repente, en el silencio, a mis pensamientos como una nube aparte de mí, rondando por mi cabeza. Fue curioso, porque nunca antes había visto y tenido esa sensación con mis propios pensamientos. Como que, cuando están ahí, funcionando, uno se cree que realmente son algo suyo, y de repente te das cuenta de que son autónomos, que tienen casi vida propia, que se mueven a su antojo alrededor de ti, y que ni siquiera te pertenecen. Te cuestionas entonces cómo es posible que tantas y tantas veces unos simples pensamientos de preocupación, de temor, de incertidumbre, nos lleguen a generar angustias o incluso a veces parálisis en nuestros movimientos espontáneos de vivir y disfrutar la vida.
Lo cierto es que curiosamente, en cuanto los vi, éstos desaparecieron…. Me quedé impactada. Tal vez fuera por la estructura del lugar, su diseño arquitectónico interior, en formas geométricas. Seguramente no es casual. Seguro que responde a una estructura perfectamente estudiada y diseñada para tal fin, para crear el vacío en nuestras mentes, para conectarnos con lo absoluto, con la nada y con la totalidad. Para identificarnos como algo ajeno y aparte de nuestros pensamientos, o mejor dicho de los pensamientos que de repente se mueven a nuestro alrededor.
En muy breve tiempo la paz inundaba mi mente y mi cuerpo, mis células, y desde otra actitud y perspectiva, desde ese sentimiento del cero, salía del templo dispuesta a disfrutar del resto del día, impactada por la experiencia, tan simple y sin embargo tan esclarecedora.”
(© Maite Ramos, todos los derechos reservados)
Cada nuevo elemento se va posicionando, a la espera de detalles, de ajustes, de perfeccionamiento, de reequilibrio, pero cada pieza en su lugar
Un día así, fuera de todo tiempo, fuera del movimiento y a la espera de lo próximo, siempre es una bendición y un momento para “llenarse de”
Antes de recibir hay que alinearse en el dar, es decir, posicionarse para que la energía no se detenga en uno mismo, sino que fluya hacia lo siguiente que ha de recibirla, así pues ser consciente de lo que quieres dejar, como legado, de cada impresión que realmente deseas dejar en cada huella, y depurar hasta que así sea, y del mismo modo está ocurriendo con la energía que está llegando…
Todo se está poniendo en el lugar, y es tan perfectamente perfecto que ninguno de nosotros podríamos diseñarlo con la complejidad del gran diseñador, que ve más allá de pasado, presente y futuro, y más allá de cada una de las piezas, el tapiz completo, de modo en que todo siempre resulta mucho más perfecto de lo que hubiéramos podido soñar o imaginar
Recuperando por tanto también en las memorias de la humanidad el sentido de la certeza, del confiar, cuando tu intención no es el control sino el estar en tu lugar, adentro y afuera, y seguir a tu corazón
Gracias por este día, Dios!!!, y gracias a todos aquellos corazones que siguen estando en su lugar más allá de adversidades y agitaciones
Con gran Amor…
