La onda del amor expansivo
Hay un lugar, en tu corazón, en el punto donde se cruzan los caminos, los mundos…en donde encuentras la paz, en donde te encuentras tú, en donde eres tú, en donde tú y la Fuente son lo mismo y en donde eres nutrido desde la Fuente y la Fuente nutre a través de ti
Cuando vives en ese lugar, cuando te ubicas conscientemente en ese punto de confluencia del infinito en donde todo es posible, no juzgas, no piensas, sólo sientes, sólo sabes que sabes…
No esperas nada de afuera, no dependes de las cosas de afuera, no te enturbian el alma los sucesos del mundo, porque sabes que el mundo tiene muchos ojos desde los que mirarlo, y sólo el gran ojo que todo lo ve tiene la capacidad de ver y mirar la verdad, impasible, sin juicios, sin esperas, sin cargas, tan sólo siendo y transmitiendo…
Desde ese lugar tú irradias, por el sólo hecho de ser, una onda expansiva de amor infinito hacia el exterior, hacia lo que te rodea, hacia la vida y envolviéndote a ti mismo, como un sol
Resultas una bendición para la vida y para todo, empezando por ti mismo…
Sabes que nada necesitas, que todo lo tienes dentro de ti, contigo, en ti…
Respiras y nutres, respiras y eres nutrido por la Fuente…
Cuando te sientes incómodo, cuando se te enturbia el alma, cuando te sientes intranquilo, cuando esperas que algo suceda afuera que cambie tu estado de ánimo, cuando esperas que los de afuera sean los responsables de tu felicidad, cuando esperas…, entonces entras en la espiral de tu pequeño ego, que quiere nutrirse de ser la víctima, de ser el personaje principal, del supuesto poder que siente al saberse llamando la atención
Una espiral de energía que gira del lado contrario a la onda expansiva… desde fuera atrayendo hacia ti en lugar de desde tu centro irradiando la vida…
Absorbe la energía del entorno y de ella se nutre, pero como no es la energía nutriente que el ser requiere no se conforma nunca y siempre quiere más, sin sentirse pleno jamás
Dos ondas diferentes…dos movimientos de energía muy distintos…
Es necesario permanecer consciente, observando y observándote…
El ego necesita un montón de rollos en su vida para nutrirse
El ser no necesita nada, vive en agradecimiento constante por el regalo de existir
Agradece la quietud, más puede moverse sin distorsión entre la multitud, entre las tempestades, permaneciendo en paz…
Cuando te sientas incompleto, cuando te sientas víctima, cuando te sientas esperando a que alguien haga algo o algo suceda en tu vida para sentirte mejor… entonces observa, en qué onda andas…?
Sólo el AMOR verdadero te da plenitud
La plenitud de saber que tú eres ese AMOR, y la plenitud de compartirlo con la vida toda, por estar tan lleno de él, ya que continuamente y en un movimiento infinito la Fuente llena tu ser, te llena todo… y, a través de ti, llena la vida con ÉL
Cuando vives en ese lugar, cuando te ubicas conscientemente en ese punto de confluencia del infinito en donde todo es posible, no juzgas, no piensas, sólo sientes, sólo sabes que sabes…
No esperas nada de afuera, no dependes de las cosas de afuera, no te enturbian el alma los sucesos del mundo, porque sabes que el mundo tiene muchos ojos desde los que mirarlo, y sólo el gran ojo que todo lo ve tiene la capacidad de ver y mirar la verdad, impasible, sin juicios, sin esperas, sin cargas, tan sólo siendo y transmitiendo…
Desde ese lugar tú irradias, por el sólo hecho de ser, una onda expansiva de amor infinito hacia el exterior, hacia lo que te rodea, hacia la vida y envolviéndote a ti mismo, como un sol
Resultas una bendición para la vida y para todo, empezando por ti mismo…
Sabes que nada necesitas, que todo lo tienes dentro de ti, contigo, en ti…
Respiras y nutres, respiras y eres nutrido por la Fuente…
Cuando te sientes incómodo, cuando se te enturbia el alma, cuando te sientes intranquilo, cuando esperas que algo suceda afuera que cambie tu estado de ánimo, cuando esperas que los de afuera sean los responsables de tu felicidad, cuando esperas…, entonces entras en la espiral de tu pequeño ego, que quiere nutrirse de ser la víctima, de ser el personaje principal, del supuesto poder que siente al saberse llamando la atención
Una espiral de energía que gira del lado contrario a la onda expansiva… desde fuera atrayendo hacia ti en lugar de desde tu centro irradiando la vida…
Absorbe la energía del entorno y de ella se nutre, pero como no es la energía nutriente que el ser requiere no se conforma nunca y siempre quiere más, sin sentirse pleno jamás
Dos ondas diferentes…dos movimientos de energía muy distintos…
Es necesario permanecer consciente, observando y observándote…
El ego necesita un montón de rollos en su vida para nutrirse
El ser no necesita nada, vive en agradecimiento constante por el regalo de existir
Agradece la quietud, más puede moverse sin distorsión entre la multitud, entre las tempestades, permaneciendo en paz…
Cuando te sientas incompleto, cuando te sientas víctima, cuando te sientas esperando a que alguien haga algo o algo suceda en tu vida para sentirte mejor… entonces observa, en qué onda andas…?
Sólo el AMOR verdadero te da plenitud
La plenitud de saber que tú eres ese AMOR, y la plenitud de compartirlo con la vida toda, por estar tan lleno de él, ya que continuamente y en un movimiento infinito la Fuente llena tu ser, te llena todo… y, a través de ti, llena la vida con ÉL
