Hubo un tiempo… ya hace tiempo… en donde pasé por un fuerte momento de dejar ir…
En aquel entonces confundí ese dejar ir con la renuncia, ya que era lo que conocía en aquél momento que más se asemejaba a ese sentimiento
Recuerdo la gran tristeza de mi corazón al creer que realmente había seres amados, situaciones…a los que debía renunciar y no ver nunca más
Esa tristeza tan profunda y dolorosa sólo podía sostenerse por un sentimiento aún más grande de gozo, de esperanza, de bienvenida a los regalos que entonces llegaban y para los que debía estar lista y preparada, y que realizaba la alquimia necesaria transformando todo en nueva vida
Después de un tiempo supe que no había renunciado a nada y que nunca más iba a necesitar hacerlo, sobre todo porque la palabra renuncia había sido ya borrada y desechada de este nuevo momento en donde lo que vive y permanece es el ser auténtico y esencial
Entendí con el tiempo que dejar ir es mantener el amor sin apegos, mantener la pasión del corazón y el anhelo del alma y entregar toda esa fuerza a Dios, haciéndose Uno con Su corazón, sin soltar, tan sólo permitiendo dejar ir lo que ya no sirve, las viejas formas, los apegos, las ilusiones, las limitaciones…
En un nuevo amanecer todo se reacomoda de un nuevo modo, un modo que no podía conocerse antes, tan sólo puede re-conocerse cuando sucede, y cuando lo percibes por suceder, por manifestarse..
Un re-conocimiento del alma, del corazón más profundo, del ser…
No necesitas dejar nada, sólo dejar ir lo que ya no te sirve más, y mantener tu anhelo del alma con fuerza, tu pasión del corazón con fuerza, y hacerte uno con Dios, sabiendo que el universo, la vida, pone todo en su lugar… del mejor modo que existe, en el momento perfecto.. y a cada momento de tu ahora y de tu vida
No renuncies nunca al amor, porque al amor no se puede renunciar jamás
El amor no se suelta, se lleva con uno, siempre… por la eternidad
El tiempo, que no existe, pone las formas en el lugar y desvanece las ilusiones
A cada momento tienes un modo de amar, y es que el amor está contigo, siempre, viviendo en tu corazón