Les comparto un capítulo del libro "
Águilas en vuelo":
CAPÍTULO 17
Y SE HIZO LA LUZ
Día 18 :
Hoy es un día especial, tanto en los cielos como en la tierra. 11 de agosto de 1999. Día del eclipse solar total y de la formación de la gran cruz cósmica en los cielos. Sus efectos durarán unos días y sus consecuencias serán irreversibles para la historia de la humanidad y el planeta. Hoy se siente por tanto esa fuerza, esa potencia que proviene de los cielos y que te hace sentir pequeño, ínfimo, y al tiempo te hace sentir muy fuertemente que existes, porque todos tus sentimientos son removidos, todas tus emociones son removidas. Hoy es un día de gloria, un día grande.
Y entre el cielo y la tierra, ahí estás tú. Ese puente de unión, ese canal, ese hijo de ambos. Ahí estás tú manifestando a cielo y tierra. Ahí estás tú como la obra de creación que dice que cielo y tierra existen Ahí estás tú como representante de una raza, en un momento del tiempo, cumpliendo una historia en el fin de un ciclo de tiempo. Ahí estás tú sintiendo y canalizando tanta grandeza. Ahí estás tú manifestándote como el hijo del creador. Ahí estás tú manifestándote como parte de la totalidad de la naturaleza. Ahí estás tú con tu corazón abierto, a punto de soltar un tiempo completo e iniciar una era de luz y amor total en tu vida. A punto de soltar todos los viejos patrones que están atrapando al total de la raza humana, como representante del prototipo de humanidad futura. Como representante legítimo de lo que será.
Una vez más no tienes que hacer nada. El trabajo lo estás haciendo cada día, a cada instante, cada vez que tú defines en tu interno lo que deseas y lo que no, cada ves que tú te defines y sueltas aquello que no va. Tú ya estás listo, ya estás preparado para ser un representante de la nueva raza, de los nuevos patrones de luz, verdad, amor y libertad. Así pues sólo tienes que permitir que la luz te traspase y te recargue con toda su nueva codificación para este nuevo tiempo. Que toda la luz llene tu cuerpo, haga vibrar todas tus células y se incorpore a tu corazón y a tu identidad. Toda esa luz, por sí sola, arrojará de tu camino todo aquello que no es. Así que dispónte, siéntate en un lugar en donde puedas sentirte en paz, en armonía contigo mismo. Si lo deseas puedes tumbarte, para dejarte ir aún más. Lo importante es que te sueltes, total y absolutamente.
Ahora escucha: algo nuevo, muy grande, está a punto de llegar a las vidas de todos los hombres, de la tierra, a la historia del total de la raza humana. Todo lo que no es será sacudido ya con fuerza para que permita a la luz salir y expresarse en totalidad, manifestarse en todo y en todos. Todo lo que no es simplemente caerá por su propio peso. Y esta vez ya no hay más tiempo para lo viejo. La hora llegó. Así que, una vez más, confía, niño. No temas y entrega todo aquello que pueda quedar en algún lugar escondido de tu interior. Y, como representante de la raza humana, como hombre caminando la tierra, también entrega los viejos patrones sociales, culturales, económicos, religiosos y de todo tipo que desde adentro sabes que van a dejar de ser, porque no manifiestan esa verdad que tú reconoces desde adentro como la grandeza total que la raza humana experimentará dentro de un nuevo nivel de conciencia.
Una vez más, niño, salta al vacío. Entrégate y ábrete en totalidad. Abre tu corazón y dispónte. Entrégate a la luz, a tu presencia, a tu ser, a Dios, y sé un perfecto vehículo para que la transformación tenga lugar a través de ti y en ti. A todo tu alrededor, en todas tus circunstancias, en toda tu vida, y con ello en el global de la raza humana, del mundo, del planeta completo.
Hoy marcarás historia. Hoy marcarás un tiempo. Hoy tu disposición hará que el mundo entero se transforme a través de ti. No dudes, no albergues temor de ningún tipo y ábrete total y absolutamente, hasta que puedas sentir todas tus células vibrando abiertas. Prepárate para la descarga de luz que está por entrar de modo sutil y al tiempo poderosamente dentro de ti y alrededor de ti. Haz lo que tu corazón te diga y no desees nada. Suelta todo. Simplemente en tu aquí ahora, estás.
Siente como si estuvieses saliendo de un capullo. Como si una mariposa que comienza a extender sus alas estuviese saliendo ahora mismo de un capullo. Date cuenta en este instante de cómo realmente ha habido una transformación importante dentro de ti en este último tiempo, en estos últimos días, y cómo la respuesta está llegando. Te estás viendo lo nuevo en ti. Estás reconociendo lo que aún no conoces de ti. Te ves como quien eres sabiendo que aún estás por descubrirte. Te sientes ligero y naciendo a una nueva realidad, a un nuevo tiempo, a un nuevo mundo, en donde todo será perfecto dentro del gran orden de la perfección de Dios. En donde tus más altos sueños como ser se verán manifestados reconociendo de ese modo que el tiempo ha llegado. Un nuevo mundo, una nueva realidad, un nuevo sueño… Puedes sentir todo ello mientras vas saliendo del capullo.
Sabe también que serás testigo de muchos cambios a tu alrededor, de muchas transformaciones en todos los sentidos y en todos los rincones de la tierra. Serás testigo del resurgir, después de una larga transformación, de toda una raza que poblará la tierra. Que eres testigo de uno de los más grandes momentos de la historia de la raza humana sobre la tierra. De uno de los más bellos momentos del planeta. Y que serás testigo de cosas aun más grandes que ni siquiera puedes concebir, pero que adentro sabes que ocurrirán y que esperas por tanto con todo tu corazón.
Deja que la luz llene en totalidad tu cuerpo y con ello, en un hacer sin hacer, la mariposa salga totalmente como la luz manifestada que en verdad eres.
Deja, simplemente, que la luz se haga en ti y en todo.
(
Águilas en vuelo,
el camino de los 20 días©
Maite Ramos. Todos los derechos reservados)
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Han pasado 8 años...
Realmente nunca imaginé entonces lo maravilloso, lo increíblemente hermoso y sublime que estaba aún por vivir...
Ni los más hermosos sueños hubieran podido describir lo que he vivido desde entonces, lo que ha sucedido en la vida, en mi vida y en la vida toda...
El regalo de lo nuevo, este nuevo tiempo... esta nueva creación
Algo similar que me ha hecho conectar con ese momento de entonces está sucediendo..
Una especie de nudo en la garganta...
Una especie de suspiro contenido...
Como una bola gigante y al tiempo liviana y cristalina, de un azul casi transparente, en la garganta... en el corazón...
Es tanta la luz que llega!!!
Tantos los regalos aún por descubrir...
Por eso y por todo quiero hoy, de nuevo, dar GRACIAS
A la vida, a Dios, a todos los que han formado y forman parte de mi vida y que están en mi corazón
GRACIAS!!!