jueves, agosto 20, 2009

Invitación al próximo evento

Amado corazón,

Vivimos tiempos únicos y maravillosos, tenemos la oportunidad de ver desde el corazón y disfrutar y recrear aquella verdad más allá de las apariencias, aquello por lo que estamos aquí y por lo que vivimos

El fuego sagrado de la pasión verdadera del corazón quema y transforma a cada instante, permitiendo un renacimiento constante y la recreación de aquello que ha estado por venir y de lo que es tiempo

Para prender y mantener el fuego sagrado del corazón verdadero es requerimiento ser y estar, ser quien eres y lo que eres en su totalidad y esplendor, y estar en el lugar que te corresponde, en completa y absoluta presencia

Y eso hace grandes diferencias!!!

Las memorias de aquello por lo que vivimos, aquello que se espera de nosotros, individualmente y en unidad, es nuestro tesoro escondido, en nuestro corazón sagrado, en el alma, en la verdad que se encuentra en todos y cada uno de nosotros

Prendiendo el fuego, permitiendo que la conciencia se despliegue y establezca, y escuchando al corazón verdadero, siguiendo los dictados del amor más alto como energía que conforma todo lo que verdaderamente es, permitimos que el cielo se manifieste en la tierra, que los sueños más altos se cumplan, y que nuestras manos sean las manos de Dios y nuestro corazón el corazón del más grande maestro del amor

Como uno y con nuestras fuerzas unidas en la esencia, en lo verdadero y lo real que existe más allá de toda ilusión aparente, lo hemos logrado, lo estamos logrando y lo seguiremos logrando

Con Amor y desde el Amor,

Maite Ramos

 

Tu presencia puede hacer diferencias!!!

Te esperamos...

Iniciando, virando hacia nuevo rumbo, juntos…

Se siente el cambio, el inicio, lo nuevo comenzando a crear forma

Se siente en el corazón, en el alma, en el fuego que prende con chispas e intensidad

Se sienten las ganas, el gozo, el sonido del amor, del amor verdadero, del que surge y resurge de entre las cenizas de lo que fue y de lo que, en esencia, siempre permanecerá, dejando el camino ahora a nuevas formas, nuevas expresiones, en donde aquello verdadero de siempre está contenido

De los fuegos que dejaron de prender quedaron brasas que han sido avivadas con nuevo aliento de vida

Como el niño de Dios, siempre queriendo sorprenderse ante la emoción de lo que encontrará en el camino

Como el corazón de oro que vuelve a relucir, después de haber sido desenterrado y pulido, con nuevo y mayor brillo

Gracias por el amor, por la entrega, por la fe, por las ganas, por el corazón, por estar, por autosostenerse, por creer y por crear