Acción y manifestación
Esa sería la frase en el antiguo lenguaje, pero ahora resuenan más las palabras acción y manifestación
Ha sido y sigue siendo un tiempo de no parar, de mantenerse en un estado activo continuo y constante, y también de ver manifestados anhelos, sueños, deseos de corazón de hace tiempo que ya incluso podíamos haber llegado a creer que no sucederían y los habíamos olvidado
Es un tiempo grande, de eso no hay duda. Un tiempo precioso y un tiempo único
Y es que el estado de mantenerse en movimiento continuo y constante, si es realizado desde el centro, guiado en todo momento por el corazón y sin sombra de duda, sin decaer, mantenido con la fuerza interna, el fuego sagrado, es un movimiento que certeramente lleva a otro estado
El movimiento continuo y constante supone una vibración que mantenida el tiempo requerido pasa al cuerpo a otra frecuencia
Así pues, de modo natural, todo está pasando a otra octava, a otra realidad, a otra vibración, a otra frecuencia, y ese es uno de los modos en que lo hacemos posible, lo permitimos en nosotros y en el total de la vida
Pronto…, en su momento, llegará el descanso, o al menos tiempos más tranquilos que ya no requerirán tanta actividad en todos los niveles
Entonces disfrutaremos los resultados, lo cosechado, las manifestaciones… los regalos ganados
Y así sucede… nada es al azahar, nada llega por azahar, todo es fruto de la creación más o menos consciente
Si eres consciente de ello más fuego entregarás, más de ti, sin dudar, sabiendo que el tiempo de ralentizarse llegará y, como siempre, todo habrá valido la pena
Siempre es así, tanto si se ve inmediatamente como si no, en un momento u otro llega el fruto de tu entrega, de tu acción, de tu corazón apasionado…
En definitiva, de tu AMOR
