sábado, enero 08, 2011

¿Estás dispuesto a ser feliz?

Pareciera absurda la pregunta, pero realmente cuando suena desde adentro, como un llamado del corazón y el alma pidiendo el permiso de apertura de todas las compuertas para que la dicha plena inunde tu vida…, raro es no encontrar algún temor escondido a ser plenamente feliz

Como si ello no fuera con alguna parte de nosotros que en algún momento del tiempo creyó que hay que ser infeliz de algún modo como condición para caminar la vía del espíritu o para caminar la senda del servicio, de la entrega

Pero no es cierto, llegamos aquí desde el principio para ser plenos y totales, y pasaremos por las experiencias que necesitemos hasta recordar, admitir y permitir en totalidad la plenitud en todos y cada ámbito de nuestras vidas, no sólo la plenitud del alma, sino la alegría permanente del corazón, la plenitud en la tierra, aquí y ahora, para amar y también para ser amado en totalidad, para dar y entregar y también para recibir a manos llenas, para escuchar y también para ser escuchado con gusto y pasión…

En nuestras células se esconden interferencias que de algún modo han sido aceptadas e integradas en algún momento de nuestra existencia, en cualquier vida que sea, conscientemente o por genética, así como en el resto de nuestro entorno, y estamos aquí ahora para permitir que lo nuevo, los códigos de alta frecuencia de la más pura luz entrando e impregnando nuestras células, transformen los errores de programación (por así decirlo), y recuperemos esa plenitud total, cambiando incluso el curso de la genética no sólo para nuestros hijos, nietos, etc…, sino inviertiéndolo, como un cordón invisible que se mueve más allá de la linealidad del tiempo, cambiando un patrón y borrándolo tanto atrás como adelante

Ábrete a la vida, ábrete a cualquier situación que puedas haber imaginado y descartado por parecerte demasiado buena para ti, ábrete, ora, con el corazón, con el deseo ferviente y la pasión de tu alma, pide, sin temor, y luego suelta el control, entrégate a la vida en el aquí ahora y permite que la vida suceda sin esperar, con las puertas del corazón abiertas sin reservas, y descansa… en lo más simple

Las más grandes transformaciones tienen lugar desde lo más simple, pequeño y cotidiano, desde el mismo centro, el núcleo en donde se encuentra el error, o aquello que puede ser mejorado

Confía en ti, en la vida, en tu ser, en aquello que no se ve con los ojos físicos pero que responde a un lenguaje ya descifrado por muchos y que se ve perfectamente con los ojos del corazón y el alma

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Hola Maite

Como todas las veces ... hermosas palabras, llenas de esperanza, sabiduria, y verdad.
Porque es muy cierto cuando vamos en la senda del espiritu, ... mientras mas quiera nuestra alma el camino de la felicidad, aparecen mas y mas piedritas,hoyos, mounstruos, que de repente nos asustan y a veces querramos regresar a la base de la incertidumbre, del miedo, de la culpa...de la vieja creencia de que solo siendo pobres e infelices entraremos al reino de los cielos
cuando ya no tengamos aliento de vida.
Pero por supuesto que nooo.
Mil gracias Maite... conocerte, escucharte, leerte, tu magica presencia en mis sueños, tus sagrados eventos en palenque me han devuelto , mi reconocimiento y aceptación como parte de ese gran corazón de Dios,y con eso...la luz para alumbrar mi camino,transformar los monstruos, y derrumbar los obstaculos .. usando como herramienta el amor en su mas pura manifestación.

Ahora mantengo mi corazón abierto a la plenitud de la vida, a estar permanentemente en el reino de los cielos,pero, aqui en la tierra ¡¡¡
Siempre dispuesta a dar, a entregar, recibir y servir.

Gracias DIOS por T O D O.
Por ponerte en mi camino, Maite..
Y la enorme escalada de oportunidades y compromisos de amor.
Mi amor y gratitud por siempre....

miriam

6:55 a. m.  

Publicar un comentario

<< Home